Antecedentes históricos de los NFT en subasta

El Almirante Graf Spee, la nave que lucía el águila, fue el orgullo de la marina de la Alemania nazi durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial. Su tecnología era de punta para la época, poseía uno de los más exactos telémetros, de 27 toneladas, que se utilizaba para medir distancias en el mar, y aseguraba precisión a la hora de utilizar las piezas de artillería.

Sembró el pánico en el Atlántico Sur. Hasta el 13 diciembre de 1939, cuando fue sorprendido en el Río de la Plata por buques británicos y debió refugiarse en Montevideo. Tras el combate ante los británicos que pasó a la historia como la Batalla del Río de la Plata, el 13 de diciembre de 1939 el navío germano se dirigió al puerto montevideano. Tenían pensado enterrar a sus caídos y reparar los daños a la embarcación. Pero el desenlace fue otro.

Su capitán, Hans Langsdorff, pidió asistencia técnica para poder refaccionar el acorazado, pero el gobierno de Uruguay se la negó. Entonces, ordenó bajar los ataúdes de los caídos en la batalla y decidió hundir el buque para que la tecnología alemana no cayera en manos del entonces enemigo. Al día siguiente, en un hotel de Buenos Aires, se suicidó.

Rescate del Águila y otros elementos del Graf Spee

Los hermanos Etchegaray firmaron un contrato de rescate en 2004 con el Estado y junto con el buzo Héctor Bado lograron retirar el telémetro del navío. Dos años más tarde, en 2006, descubrieron el águila de la proa y, tras una difícil tarea, lograron extraerla del mar.

Febrero 2022 – El águila nazi vuelve a escena ahora luego de que la jueza interviniente en la causa fallara ordenando su inminente subasta pública y que el producto sea distribuido por mitades entre de rescatistas de los hermanos Etchegaray y el estado uruguayo.